sábado, 4 de octubre de 2014

Caminito de nogal



CAMINITO DE NOGAL


Caminito de nogal,
de nueces de la noguera,
oigo al Tajuña pasar
y pasar la vida entera.


lunes, 22 de septiembre de 2014

Cabra falsa del Himalaya





















La cabra falsa del Himalaya
mira con desdén al conejo interrogante
sobre un tapete africano.

- ¿Cómo hemos terminado
tú y yo aquí,
cornúpedo rayado?

¿Acaso crees que tenemos alas
como el pato de ojo tuno?

- Niños, señor conejo.
Cosas de niños.

Después de eso,
permanecen inmóviles
entre carcajadas de pasillo.

miércoles, 27 de agosto de 2014

ando rimando





Ando rimando
gatos con patos,
leones con flores
de lindos colores.

Piratas celestes,
de ríos agrestes,
despliegan sus alas
mirando a Poniente,
dejando una estela
que llega a Occidente.

Su barco estuviera,
velada patera,
cascarón de nuez,
durmiendo a tu vera,
es cama de pez.

viernes, 13 de junio de 2014

¿Y qué pinto, visigodo Recesvinto?



¿Y qué pinto ,y qué pinto,
visigodo Recesvinto?

¿Pinto un campo de naranjas
o un vaso de vino tinto?
¿Pinto a un hombre sin zapatos
o las lágrimas de un quinto?
¿Pinto las ruedas de un carro
o un oso en un laberinto?
¿Pinto dos ojos iguales
o mejor uno distinto?
¿Pinto peces en un río
o a tu padre Chindasvinto?

¿Y qué pinto, y qué pinto,
visigodo Recesvinto?

miércoles, 11 de junio de 2014

DOS CAFÉS Y UNO SOLO


Dos cafés
y uno solo.
Dos cafés,
y uno solo esperando que
se acabe el tiempo de la espera
mientras apuro mi clepsidra.


martes, 29 de abril de 2014

Huye, árbol seco, de la primavera


(árbol seco en el barranco del Río Dulce, Pelegrina)


HUYE, árbol seco, de la primavera.
Arranca con ímpetu
las pétreas raíces
que te anclaron a esta tierra.

Clama al sol
con tus brazos perdidos,
cercenados por la yesca.

Tu lechoso blanco vestido de corteza,
oculta al dragón
que emerge asomando su cabeza.

Huye, árbol seco, de la primavera.
Asegura el paso
sobre las últimas hojas muertas.
Esquiva la hierba fresca,
los romeros y la ajedrea.
Y en tu grito
nunca olvides
al herrerillo ni al arrendajo
que hicieron nido
cuando eras árbol.

viernes, 25 de abril de 2014

Tachones de forja y fuego.


(puerta de una calle de Anguita)


Tachones de forja y fuego.
Lentejas gigantes, robín de hierro.
Caras que asoman con rostro serio.
Madera quebrada por el deshielo.
Ojos, narices, bocas,
manos con algún dedo.
El paso del tiempo.

Él pasó del tiempo.

Paso, huella, camino desierto.
Callejuelas secas tras el invierno,
las flores blancas crecen en el suelo.

No tapó el ojo
la llave que guarda el dueño,
la cerradura avista un patio huérfano.
Aún huele a mula y a trastos viejos.

domingo, 20 de abril de 2014

Sssssh!


Sssssh!

Susurra silencios
el charles de la olla express.
Se impone incluso sobre el gorgojeo
del agua que atiborra a las verduras
como si de peces globo se tratase.
Su siseo inunda la cocina
y al abrir la puerta del balcón
se comunica con el resto de ollas de la vecindad.
Sus versos vuelas por las calles,
se suman las pistolas de aire comprimido de los talleres
del barrio;
los camiones y autobuses de línea frenan a un tiempo.
Las ruedas de los coches se desinflan para acompañar el canto
y los balones de los niños en los parques
acuerdan un pinchazo suave y longevo.
¿A qué viene tanto silencio?

domingo, 26 de enero de 2014

Abran las puertas.

ABRAN LAS PUERTAS




















Que no se cierren las puertas
de las escuelas.
Que no se cierren,
que estén abiertas.
Que no se pongan
vallas al monte,
ni a las praderas.
Que no se escriba
en cuatro meses
la primavera.
Que no paseen lo perros
con bozales ni cadenas,
que lleven su paso libre
por donde quieran.
Que no se levanten rejas
en las fronteras,
que se borren de los mapas
las líneas negras.
Que no se escuchen canciones
tras de las rejas,
que se escuche el canto libre
por las callejas.
Que no guarden los relojes
el tiempo de la espera,
No quiero pulseras,
tampoco cadenas.

sábado, 11 de enero de 2014

Se pierde en la arena



         



















               I

Se pierde en la arena,
el silencio espera.
No sabe de pasos,
de cuerpos de seda.
No tiene compases,
ni acordes, ni letra.
No tiembla lloroso
como el alma llena.

              II

Llegó el pájaro a la luna
y no vio castillos dorados,
ni príncipes, ni princesas,
ni milagros de los santos.

Llegó el pájaro a la luna
de plumas engalanado,
con un hueso de aceituna
para que creciera el árbol.

              III

Lucerito que brillas
a la mañana,
lo mismo que el rocío
del agua clara,
me despiertas y anuncias
que llega el alba.
No llames a la luna
que esta dormida,
de su sueño despierta
y acaba el día.